Barra Libre
Desde afuera se veía un lugar agradable de media luz algo rojiza, se podía escuchar algo de chill out , llegaba gente caminando, en carros y se aglutinaban en la entrada del sitio, todo porque en las semanas anteriores habían repartido unos fliers promocionando una dichosa barra libre del tradicional Tequila José Cuervo, lo que allí no se especificaba por obvias razones era las condiciones de ésta, es decir que el cover iba a ser de $15.000 y la manera en que se iba a servir.
Para hacerlo más gráfico lo describo, al lado de la entrada había una especie de recepción en la que entregaban unas copitas plásticas de las pequeñitas, en el lugar no habían mesas como tal si no unos sofás, unas sillitas cuadradas (sin espaldar) y en la mitad una mesita, así como esas habían varias, y al fondo había una barra en la que servían el trago. Precisamente por ser barra libre los meseros no cumplían su función si no que estaban detrás de la barra llenando las copitas, inicialmente eran aproximadamente unas cuatro personas sirviendo el tequila (que efectivamente si era José Cuervo) y con él entregaban un platico de sal con minúsculos trocitos de limón para llevar para la mesa, que por cierto quedaba al ooootrrroo extremo.
Como eramos un grupo más o menos grandecito, democráticamente nos turnábamos la ida por el trago, pues como se podrán imaginar habían cualquier cantidad de personas, en su gran mayoría hombres y de mas o menos 15 o más cms más altos que yo, intentado llenar sus copas y las de su mesa, entonces se hacía terriblemente difícil atravezarlos para por fin lograr llegar hasta la barra, luego de esperar un montón entre empujones servían la copita que por cierto cada vez tenía menos cantidad y al final cuando se quería regresar a la mesa se regara de a poquitos...
Claro, pero tengo que aclarar que esta es de las mejores barras libres en la que he estado, por lo menos esta vez no me devolvieron un vaso todo mordido.

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